La movilidad estudiantil como herramienta para el desarrollo de nuevas habilidades, un enfoque desde la ecología

Hoy tenemos el agrado de compartirles la primera entrada que publicamos de un estudiante de Licenciatura. Diego Monge Villegas* es estudiante de la Universidad Nacional, Costa Rica y está en México haciendo una estancia académica.

La movilidad estudiantil es una importante estrategia de las academias que acarrea considerables beneficios para el estudiante que se anima a vivir esta experiencia y para las instituciones involucradas en dicha movilidad. El estudiante se ve sometido a un ambiente nuevo donde el desarrollo de habilidades blandas se potencia. Al estar ante una cultura, lugar e incluso un idioma diferente al nativo, es de esperar que habilidades como la autonomía, el autoliderazgo, la capacidad de atención y de escucha, la curiosidad, la responsabilidad personal y social, el aprendizaje continuo, entre otras, se potencien (para saber más de habilidades blandas).

Por otra parte, la movilidad es una importante herramienta para mejorar los estándares de calidad de los futuros profesionales. También ayuda a generar profesionales con más y mejores competencias y valores porque generalmente la movilidad estudiantil involucra la exposición a otros sistemas educativos con diferentes metodologías de enseñanza y estudio que permite ampliar la visión del mundo.

Para las instituciones involucradas en estas movilidades también existen múltiples beneficios. Inicialmente es bueno señalar que la calidad de las instituciones de educación superior en el mundo, está asociada fuertemente, con el tema de la internacionalización. Al reflexionar sobre las características que tienen en común estas instituciones de educación superior podemos señalar principalmente la cooperación entre las mismas y el intercambio estudiantil que realizan.

A continuación quieron contarles de qué trata mi proyecto de licenciatura y cómo ha sido la experiencia de desarrollar una estancia académica en otra institución, fuera de mi país de origen, Costa Rica. A través de mi proyecto he logrado comprender cómo el declive de los anuros en el trópico americano tiene que ver con distintas presiones, principalmente aquellas de carácter antrópico y también, cómo los planes para su conservación deben ser integrales ya que acciones puntuales de conservación pueden no tener el efecto deseado en el aumento de las poblaciones de anuros. En particular vale la pena considerar: ¿de qué nos serviría abordar sólamente el tema del hongo batraco (un hongo letal para los batracios a nivel mundial) si no se atiende el hecho que el rango de distribución de determinada especie puede estar disminuyendo como resultado de la expansión de la frontera agrícola? En el actual escenario de presiones ocurriendo a distintas escalas podría pasar que lográramos mitigar el efecto negativo del hongo sobre las poblaciones silvestres, pero si no se han tomado las medidas necesarias para también preservar su hábitat, es posible que al final no haya un lugar en donde las poblaciones puedan recuperarse y prosperar.

La reflexión que me gustaría compartir viene a raíz de la movilidad que estoy realizando con el Dr. Romeo A. Saldaña en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México. Esta movilidad ha sido una oportunidad de abrirme al mundo en diferentes aspectos, he tenido el privilegio de conocer culturas, personas y sobre todo profesionales y estudiantes con habilidades y metodologías distintas con las que fui formado. Esto me ha permitido ver mis temas de investigación desde otra perspectiva y al mismo tiempo aportar mi grano de arena al desarrollo profesional de estudiantes del país receptor. Dentro de las habilidades que he desarrollado durante la movilidad es el trabajo con bases de datos, en particular, cómo compilar y analizar grandes volúmenes de datos y cómo realizar síntesis cuantitativas de la información. Adicionalmente, los ejercicios prácticos en particular y la movilidad en general, me han llevado a entender cómo el estudio y la investigación en ecología no se puede ver con otro enfoque que no sea el global, ya que todas las acciones pueden repercutir de una u otra forma en diferentes sitios.

Fotografía panorámica de la ciudad de Puebla. Autor: Diego Monge Villegas

Durante esta estancia he comprendido que nuestro quehacer como científicos se debe abordar con una visión global evitando el reduccionismo científico como por ejemplo, encerrarnos en un área de estudio en particular y no ver más allá. Otro aspecto importante que he entendido es la importancia de estandarizar los métodos de colecta y análisis de datos para que mis futuros trabajos puedan ser integrados en bases de datos globales y/o síntesis cuantitativas que permitan un análisis más robusto y de mayor alcance espacial y temporal.

Finalmente, debo decir que me llevo a mi país natal un sinnúmero de herramientas nuevas, las cuales espero poder aplicar y enseñar a mis compañeros, colegas y amigos con el fin de que la calidad de las investigaciones sean cada vez mejores y a nivel regional se alcancen estándares de investigación de primer nivel. Sé también que las colaboraciones para próximos proyectos están abiertas, lo cual va a beneficiar a las instituciones que representamos y los lazos de cooperación entre países se irán fortaleciendo.

*B. Sc Diego Monge Villegas actualmente es estudiante de la Universidad Nacional, Costa Rica, está desarrollando su trabajo final de graduación para optar al título de licenciatura en Biología con énfasis en manejo de recursos naturales, con el tema del declive de poblaciones de anuros relacionado con la modificación del uso de suelo en las regiones tropicales de América. También labora como técnico en el Departamento de Historia Natural del Museo Nacional de Costa Rica donde su labor principalmente involucra la custodia y mantenimiento de la colección de artrópodos más grande de Centroamérica. Durante su carrera universitaria fue asistente en el Laboratorio de Sistemática, Genética y Evolución, de donde nace su interés por la filogenética, sobretodo enfocada en temas de conservación. Su grupo de estudio son los anfibios y reptiles, pero también los artrópodos gracias a su trabajo en el Departamento de Historia Natural.

Colaborando como micorriza

Esta es una entrada de nuestra invitada, la Dra. Margarita Carrillo.

Mi tema favorito son las micorrizas*, las personas que me conocen, saben que siempre de alguna u otra forma esa palabra sale en mis conversaciones. Pero, ¿qué es una micorriza? Las micorrizas son asociaciones simbióticas entre algunos hongos del suelo y las raíces de las plantas, es decir, a través de esta unión ambos se benefician de vivir juntos. Lo más bonito de estas asociaciones es que cada organismo aporta algo al otro de lo cual se benefician.Leer más »

EcoLatino en su primer (medio) año

Tras estos primeros seis meses queremos resaltar algunas cifras del tráfico que ha recibido nuestro blog. Estos meses publicamos 14 entradas que recibieron 7243 vistas de página de cerca de 5964 visitantes únicos pero, desafortunadamente, muy pocos comentarios públicos. Es muy prematuro para asegurar si estos datos serán un indicador del comportamiento futuro de nuestros visitantes, por tanto, más que los números queremos destacar la diversidad de temas sobre los que escribimos en este tiempo.

Iniciamos con la entrada titulada El continuum de los sexos. Luego publicamos sobre variedad de temas que suelen ser objeto de reflexión y discusión entre los ecólogos: el método científico y la redundancia en las publicaciones, la innovación tecnológica, el uso de los sentidos en la práctica y educación en Ecología, la enseñanza activa, el papel de la taxonomía, la crisis de revisores en el sistema de revisión por pares. También tuvimos dos entradas muy interesantes sobre la interfaz entre sistemas sociales y ecológicos. Finalmente, destacamos la contribución de una colega invitada que fue la más visitada y compartida: La escalera femenina de la ciencia, lo cual se entiende dada la creciente -y necesaria- discusión que se viene dando en los espacios académicos sobre el papel de la mujer en la ciencia y confirma la urgencia de hacerlo también en nuestro campo: la Ecología.

Es nuestra intención que EcoLatino se siga fortaleciendo mes a mes y que en el futuro -no tan lejano- sea un lugar de encuentro y discusión de los ecólogos latinoamericanos.

¡EcoLatino les desea feliz año!

La enseñanza activa en Ecología: mi primer intento

En 2016 tuve la oportunidad de asistir a un taller sobre enseñanza activa organizado por la “Network of Conservation Educators and Practitioners” del Centro para Biodiversidad y Conservación (CBC) del Museo Americano de Historia Natural. Debo confesar que cuando envié mi solicitud estaba un poco más emocionada por la posibilidad de conocer algo de Nueva York que por aprender de enseñanza activa. Sin embargo, al final resultó ser una experiencia académicamente enriquecedora y sobretodo, muy útil para lo que llegaría un año y medio después a mi vida profesional: mi primera experiencia como docente en una licenciatura. Había sido ayudante de asignatura en el doctorado e instructora en talleres durante el postdoc, pero nunca había asumido la responsabilidad de planear un curso completo de licenciatura. Lo aprendido sobre enseñanza activa en aquel taller me sirvió para reflexionar sobre el tipo de enseñanza que quería aplicar en mis clases y me ayudó a diseñar ese primer curso.Leer más »

Cuando la Ecología conoció la innovación tecnológica

El acto de innovar implica crear o mejorar algo ya existente, en cualquiera de los dos casos el fin último de la innovación es resolver un problema o solventar una necesidad. Desde la invención de la rueda, la bombilla incandescente, el teléfono móvil, hasta el desarrollo del Internet; la innovación tecnológica –y su impacto económico– es lo que define el rumbo de las sociedades y en gran medida da sentido al mundo tal como lo conocemos. Vivimos rodeados de tecnología y, todas estas innovaciones o invenciones se han logrado gracias a la ardua labor de investigadores que están enfocados en el desarrollo tecnológico; como tal, su trabajo es investigar para innovar.Leer más »

El lanzamiento

First_NASA_ISINGLASS_rocket_launchLa carrera académica, desde que se es estudiante (de posgrado) hasta cuando se logra una posición de docente o investigador en una institución, está saturada de actividades de variada complejidad intelectual. El investigador, o en el mejor de los casos el docente-investigador, debe mantener una alta productivad científica, preparar e impartir clases, asesorar y dirigir estudiantes, consiguir fondos para avanzar en su investigación, hacer gestión académico-administrativa y hacer -o intentar hacer- vinculación y divulgación. La importancia relativa de cada una de estas actividades varía a lo largo de la trayectoria académica pero probablemente los jóvenes investigadores que están buscando consolidarse son los más presionados por responder en cada uno de esos frentes. En medio de esa vida agitada y llena de compromisos, uno puede cuestionar, ¿para qué escribir un blog que no representa “nada” en términos de los esquemas actuales de evaluación?
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