Reflexiones de una bióloga latina en las selvas de Sumatra

Un atractivo para aquellos que visitan la isla de Sumatra es tener contacto con los orangutanes. Para ello, algunos sitios donde trabajan con rehabilitación y reintroducción de la especie (¡qué bien!) también ofrecen un acercamiento para los turistas, atrayendo a los simios con comida para que bajen de los árboles y se puedan tomar una foto junto a ellos (qué mal…). Indagando un poquito más me encontré que no todos los sitios son así, que en una región llamada Ketambe el visitante se adentra en el bosque y camina mientras los busca entre los árboles con ayuda de un guía local. Entonces se puede tener una experiencia menos invasiva. En esta ocasión quisiera compartir con ustedes algunas de las cosas que percibí estando allá, no solo respecto a esta especie sino al bosque como tal, desde el punto de vista de una bióloga que ha trabajado en diversidad en Latinoamérica.

Gunung Leuser National Park tiene 8.677 km2 (datos de Ministry of Forestry, Ministry of Marine Affairs & Fisheries) en el norte de Sumatra (Indonesia). Es uno de los refugios del orangután pigmeo (Pongo abelii), una de las tres especies de orangután que existen en el mundo. Aunque la mayoría de los visitantes sólo van a ver los orangutanes, la reserva tiene una gran diversidad de otros grupos (por ejemplo cuenta con cinco especies de primates más). A pesar de este hecho, al hacer una búsqueda rápida de los trabajos publicados con datos de la reserva en Google Scholar pude ver que la mayoría de las investigaciones se han enfocado en el comportamiento de los orangutanes y es poco lo que se ha hecho con otros grupos menos carismáticos. ¿Cuántas especies sin describir habrá aún ahí adentro?

Una cosa que noté, que realmente no es de extrañar pero sí de admirar, es la gran similitud de los bosques húmedos en Sumatra con los de Colombia y México en términos de su estructura. No sé mucho de especies vegetales así que es posible que diga alguna barrabasada, pero el sotobosque estaba tan dominado por Rubiáceas como en el Neotrópico. Obviamente la composición de especies varía de un sitio a otro, y esto no solo se ve en plantas sino también en animales. Mientras los bosques del nuevo mundo tienen monos araña y aulladores, los de Sumatra tienen gibones, macacos y orangutanes. Mientras en el Neotrópico el jaguar es el rey de la selva, al otro lado es el tigre; mientras en el Neotrópico las ranas de desarrollo directo dominan la hojarasca, los ránidos de Sumatra como la abundante Huia sumatrana fácilmente pasarían por una de esas… Y bueno, todas esas comparaciones me pusieron a pensar en cómo han sido los procesos de dispersión a gran escala de estos grupos para que se encuentren especies filogenéticamente cercanas a lados opuestos del planeta y todas sus implicaciones biogeográficas. También me hizo pensar sobre las hipótesis clásicas de llenado de nicho y evolución convergente que recuerdo que me hablaron durante la carrera… Todo esto en solo cuatro días de inmersión en esa selva.

Algunos anuros en Ketambe: Bufonidae sp., Huia sumatrana (posiblemete), Polypedaes leucomystax (posiblemete), Dicroglossidae sp.

Por cosas del destino conté con la compañía de Jhon Kanedi como mi guía durante esos días. Me contó que lleva siendo guía veinte años y que se enamoró de la jungla (o la Yanga como le dice él) cuando era muy pequeño, que su padre le dijo que lo acompañara por leña y desde ahí quedó fascinado con la hermosura de la selva. Es realmente un apasionado, me contó varias cosas que posiblemente los otros guías más jóvenes y menos interesados desconocen. Para mí fue excelente contar con su compañía aunque al mismo tiempo me entristece pensar que su pasión por la selva no está siendo transmitida a los demás guías. Para muchos no es más que una fuente de ingreso como cualquier otra e incluso piensan que si la selva llegara a desaparecer, no sería un problema, simplemente buscarían otro trabajo y resuelta la situación.

Jhon Kanedi, excelente guía, gran amigo

Pero bueno, dejando eso atrás, es realmente hermoso ver a los orangutanes comportarse de manera natural. Pude ver cómo se alimentan de varios frutos y se desplazan continuamente entre los árboles. Jhon me comentó que ellos no tienen una planta favorita sino que suelen alimentarse de especies diferentes cada vez, lo que hace que sean dispersores de semillas bastante importantes. También los vimos arrancando las epífitas de los árboles y arrojarlas al suelo, según Jhon para sacar los insectos que se esconden ahí (¿un regulador de las poblaciones de insectos?).

Los orangutanes se mueven relativamente poco, así que su home range no es muy grande, en comparación primates más pequeños que tienen mayores desplazamientos por día. ¿Qué pasaría con el bosque si los otros primates de la selva desaparecieran y sólo quedaran los orangutanes cuyas iniciativas de conservación son más activas? De todos modos, considerando el comportamiento solitario de los orangutanes, la población puede que requiera un área de gran extensión para su mantenimiento a largo plazo. Si las inciativas de conservación contemplan este hecho, la especie puede funcionar como especie sombrilla para las demás.

Thomas leaf monkey (Presbytis thomasi) endémico del norte de Sumatra

¿Y qué está pasando respecto a la conservación de las selvas en esta región? A diferencia de los monocultivos de palma de aceite y caucho que dominan el paisaje en Sumatra, aquí el bosque está relativamente bien conservado. Se ven árboles enormes como evidencia que la extracción de estos gigantes para madera no es muy frecuente. Jhon me contó que el problema es que poco a poco los límites de la reserva están siendo ocupados por la gente, que a través de contactos con las personas a cargo desde el gobierno reciben autorizaciones para tumbar donde no deberían tumbar. ¿Les suena conocida esta situación?

Aunque no soy muy buena en avistamientos de aves, sí pude notar que a diferencia de los bosque del sur de México y de los Andes en Colombia, la diversidad de aves no es mucha. Y al parecer la extracción de estas especies es muy frecuente por el interés de la gente de tenerlos en las casas. ¿Cuál puede ser el impacto de la pérdida de las aves mientras se mantienen los mamíferos? También fue evidente el desconocimiento de los guías respecto a la identidad de las especies (no sabían más que decir búho, martín pescador o carpintero); tan diferente a las iniciativas de ecoturismo de aves que conozco de Colombia… ¿será que incluir actividades de avistamientos de aves en la región puede ayudar a promover su conservación?

Qué diferente es adentrarse en la selva sólo por conocer y no como parte de un proyecto específico. Sin duda, son muchas y muy diversas las preguntas que me surgieron mientras caminaba por esas selvas y contemplaba su biodiversidad. Tal vez lo más divertido de toda esta experiencia es pensar cuántas posibilidades hay en este lugar visitado por tantas personas y que gran parte de ellos ni siquiera se llega a imaginar.

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