La enseñanza activa en Ecología: mi primer intento

En 2016 tuve la oportunidad de asistir a un taller sobre enseñanza activa organizado por la “Network of Conservation Educators and Practitioners” del Centro para Biodiversidad y Conservación (CBC) del Museo Americano de Historia Natural. Debo confesar que cuando envié mi solicitud estaba un poco más emocionada por la posibilidad de conocer algo de Nueva York que por aprender de enseñanza activa. Sin embargo, al final resultó ser una experiencia académicamente enriquecedora y sobretodo, muy útil para lo que llegaría un año y medio después a mi vida profesional: mi primera experiencia como docente en una licenciatura. Había sido ayudante de asignatura en el doctorado e instructora en talleres durante el postdoc, pero nunca había asumido la responsabilidad de planear un curso completo de licenciatura. Lo aprendido sobre enseñanza activa en aquel taller me sirvió para reflexionar sobre el tipo de enseñanza que quería aplicar en mis clases y me ayudó a diseñar ese primer curso.Leer más »

El uso de los sentidos en la práctica y educación en Ecología

Los sentidos son clave para el entendimiento del entorno del ser humano. Un sentido puede definirse como el mecanismo fisiológico asociado al cerebro humano que nos permite entender y percibir el entorno (Bradford 2017). Los sentidos del ser humano son: el tacto, la vista, la escucha, el olfato y el gusto. Si bien estos sentidos son útiles en nuestra vida cotidiana, al parecer la ciencia, y en específico la ecología con el paso del tiempo han ido reduciendo su uso. Ejemplo de ello es la cada vez más clara reducción en la formación de taxónomos. Un taxónomo es un experto en la clasificación e identificación de seres vivos y especies (Hopkins y Freckleton 2002). El taxónomo utiliza, principalmente, los caracteres morfológicos externos de los seres vivos, para lo cual tiene que tener una sentido de la vista muy desarrollado, y una capacidad alta para la identificación de patrones.Leer más »